Bestias sin Patria

AGU: I saw terrible things… and I did terrible things. So if I’m talking to you, it will make me sad and it will make you too sad. In this life… I just want to be happy in this life. If I’m telling this to you… you will think that… I am some sort of beast… or devil. I am all of these things… but I also having mother… father… brother and sister once. They loved me.

Beasts of No Nation sigue a Agu (Abraham Attah), un niño que vive felizmente con su familia en un pequeño pueblo en algún lugar de África. Un día, la guerra llega su pueblo, arrasando con todo y asesinando a la mayoría de los habitantes, incluida la familia de Agu. Él logra escapar y se encuentra con batallón liderado por el Comandante (Idris Elba), quien lo adopta y entrena para pelear como parte de la guerrilla. Lo que vemos a continuación es la crudeza de la guerra a través de los ojos de Agu, reflejando la pérdida de su humanidad debido a las circunstancias en que su vida se está desarrollando.

Contrario a lo que diferentes críticos han comentando, la decisión de no detallar ni adentrarse en el conflicto político de la guerra no es una falla o error del filme, y solo logran evidenciar que no han leído la novela original ni han comprendido el punto principal que Beasts of No Nation explora. Como el mismo título indica, todos los niños y soldados involucrados no pelean por la nación: esto no se trata del conflicto, sino de los personajes involucrados en él y los efectos que éste deja permanentemente en sus vidas.

El contexto de la guerra solo es utilizado como excusa para explorar temas como la corrupción moral, los efectos de la guerra y la deshumanización de sus combatientes y afectados, la (im)posibilidad de la redención, así como la recurrente lucha contra fuerzas mayores y la perpetuidad del rol del opresor.

Beasts of No Nation: Corrupción, deshumanización ¿y redención?

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