Black Mirror

JUDGE HOPE: This is starting to annoy me. Who do you think is powering that spotlight? Millions of people, that’s who. All of them out there, right now, putting in an honest day on the bike while you stand in the light there… they would give anything, do anything to be where you are now.

En un presunto futuro, 15 Million Merits nos presenta un mundo subterráneo donde el avance tecnológico ha permitido el “virtualizar” prácticamente cualquier actividad que la población requiera hacer. Tanto el consumo de entretenimiento, como las jornadas laborales y hasta las necesidades más básicas como la higiene o alimentación son medidos perfectamente, sumando o restando los créditos directo de la cuenta del usuario.

Bing (Daniel Kaluuya) es un joven adulto que sigue las reglas y normas establecidas por esta sociedad en la que vive, hasta que un día tiene un encuentro que le cambiará completamente su mundo: accidentalmente escucha a Abi (Jessica Brown Findlay) cantar. Este acto tan sencillo le genera emociones que nunca había experimentado, lo cual lo lleva a ofrecerle todos sus créditos a Abi para que ella pueda comprar un boleto para participar en Hot Shot, un reality show/programa de entretenimiento (estilo The X Factor) donde puede demostrar su talento y obtener la oportunidad de vivir en la superficie.

A diferencia de The National Anthem, aquí Black Mirror se envuelve más en su concepción de ciencia ficción, tanto en el uso de la tecnología como en su función como crítica a diferentes aspectos de nuestra sociedad, particularmente el consumismo y la revolución como factores y perpetuadores del mismo sistema.

Black Mirror: Consumismo y revolución en 15 Million Merits

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