Black Mirror

TEMAS:

El historial (público) de nuestra vida:
Una de las principales críticas que permean la historia de The Entire History Of You va en torno a la necesidad actual de las personas de seleccionar vivencias de nuestro día a día y compartirlas públicamente en internet, permitiendo un vistazo hacia la seudointimidad de nuestra vida.

A través de las redes sociales nosotros mismos nos encargamos de llevar un registro sobre nuestras actividades diarias, por lo que esta tecnología que Black Mirror nos muestra, por muy exagerada que parezca, no es muy alejada de lo que ya realizamos hoy en día. Solo es cuestión de imaginar cuando dispositivos como Google Glass pasen a ser de uso común y estaríamos prácticamente viviendo este episodio en la vida real.

Por otro lado, podemos reflexionar también sobre el hecho de tener acceso ilimitado a información que otrora no nos es permitido conocer, y analizar las posibles consecuencias morales de una invasión a tal grado. Podemos ver el grado de destrucción que esto tiene en los personajes en pantalla, ¿pero cómo actuaríamos nosotros estando en tal situación?

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Superficialidad e identidad en la sociedad:
En el mundo que nos es mostrado en pantalla, debido a la naturaleza del dispositivo (localizada en el ojo de las personas, siempre presente), convierte a los individuos en una especie de cámaras de vigilancia andantes que graban tanto tus mejores y peores momentos con la facilidad de compartirlos con los demás en cualquier momento. ¿Suena familiar? Si utilizas Facebook o cualquier otra red social estamos hablando de los mismos principios llevados a un extremo no tan alejado de la realidad. Por supuesto, tanto en Facebook como en nuestra sociedad, esto significa que gran parte de las personas intentarán proyectar una imagen correcta de ellos mismos, su “imagen pública”, con el fin de mimetizar con su entorno y ser parte funcional del ecosistema social al que pertenecen.

Dicho de otra forma, nuestra tendencia a registrar cada una de nuestras actividades y de quienes nos rodean eventualmente transformará nuestro día a día en una especie de performance, proyectando una identidad que solo nosotros sabemos si es real o no (eso si queremos ser ingenuos y decir que no lo estamos haciendo ya). Nuestro día a día va a ser como una pose sin fin para tomar la selfie perfecta que será vista por cualquier individuo con quien tengamos contacto.

Además, cuando los individuos son escaneados por las empresas que los van a contratar, ¿qué tan diferente es esto de lo que ya realizan los departamentos de Recursos Humanos, donde buscan y accesan las redes sociales de sus potenciales empleados con tal de encontrar algún video o algún dato comprometedor de la persona (independientemente de sus capacidades y responsabilidades)?

Por más extravagante que parezca el mundo y la tecnología que Black Mirror nos presenta, es importante voltear a ver nuestro presente, pues la mayoría de las acciones humanas que originan estos problemas son ya parte de nuestra cultura.

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La deshumanización y la tecnología:
Ligando al siempre presente tema en Black Mirror sobre de la desconexión humana a raíz del avance tecnológico, podemos observar un poco de esta deshumanización en la escena sexual entre Liam y Ffion. Al yuxtaponer las vívidas fantasías de previos recuerdos que están reproduciendo en su dispositivo y la frialdad y completa falta de emoción del acto en la realidad, nos hace ver que son tan dependientes de esta tecnología y son tan dependientes de estos recuerdos que su capacidad de interconectarse en uno de los actos más íntimos les resulta imposible.

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La ignorancia, la memoria y la felicidad:
Esto se relaciona con otro punto que vemos a través de la chica que se quitó su implante ocular, quien dice que su calidad de vida ha mejorado y disfruta más de sus experiencias al no tener acceso a toda esta información, a su parecer, innecesaria para sobrevivir. A pesar de su felicidad, esto genera desconcierto y conflicto con los demás, alegando que es sin el dispositivo es muy fácil que las memorias se alteren o modifiquen creando un falso recuerdo, o simplemente que debe haber detalles importantes que quedarán perdidos en el tiempo.

Aunque esta situación abre el debate sobre si es mejor ser feliz en base a la ignorancia o ser infeliz gracias al conocimiento, Black Mirror sí marca claramente su postura en el final cuando, gracias a la obsesión de Liam con los hechos de su pasado y de su relación, éste se queda solo viviendo en su casa vacía y revisando sus recuerdos una y otra vez. Claramente nos indica que el aferrarnos al pasado es peligroso, pues no nos permite vivir en el presente ni construir nuestro futuro.

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El avance tecnológico y la muerte del arte:
¿Se dieron cuenta de la completa ausencia de cine, televisión, música u otras expresiones artísticas durante The Entire History of You? Este minúsculo detalle podría darnos a entender que con la creciente desconexión emocional (tanto en nuestras relaciones interpersonales como con nosotros mismos) es inevitable la muerte de la expresión artística en cualquiera de sus presentaciones, pues éstas son finalmente una manifestación de las mismas emociones. Si esto es culpa de la tecnología o si su raíz es una problemática social o cultural, es tarea de la audiencia el especular sobre sus orígenes con el fin de evitar la construcción de un futuro similar.

Black Mirror: Deshumanización y privacidad en The Entire History of You

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