The Witch

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La Bruja es un filme dirigido y escrito por Robert Eggers, su ópera prima, cuya recepción ha generado opiniones muy contrariantes. Por un lado, los críticos y los festivales la celebran. Por otro, el público la reprueba . Los primeros la califican como la mejor película de terror del año; los últimos, como una decepción. ¿A qué se debe esto?

Probablemente la mayoría de los espectadores acudieron a las salas esperando su receta básica del seudoterror, repleta de sustos baratos, personajes unidimensionales y un guión soso, predecible y ofensivo para la inteligencia. Sin embargo, lo que encontraron fue muy diferente, pues La Bruja, más allá de presentar una historia inteligente y que incomoda a quien la ve, tiene algo más importante en mente: lo que La Bruja nos presenta no es terror, sino un mensaje feminista. O mejor dicho, utiliza elementos del terror para poder comunicar dicho mensaje.

The Witch¿Por qué Thomasin se convierte en “bruja” al final? La bruja es una metáfora de la mujer libre, pero condenada por la sociedad por su misma libertad. Su familia la maltrataba emocionalmente, no apreciaban sus acciones a beneficio de la misma, e incluso planeaban deshacerse de ella llevándola al pueblo para que trabajara y pudiera darles dinero. Si a eso le agregamos la inferioridad del rol de la mujer promovido tanto por la religión como por la época en que vive, Thomasin era una víctima de opresión, y solo al matar el símbolo de ésta (su familia) puede asumirse como lo que es, o lo que quiere ser: una mujer libre, una bruja.

Al jugar con esta metáfora y ubicar la historia casi 4 siglos atrás, Eggers busca que nosotros como espectadores, al verlo en nuestro presente, reflexionemos sobre el trato que aún le damos a las mujeres por, simplemente, ser humanos. De esta manera, La Bruja se vuelve completamente un relato feminista.

Jan Van Goyen, Camino de arena con una granja, S. XVII
Camino de arena con una granja, de Jan Van Goyen (Siglo XVII)
The Witch
La Bruja (2015)

Como dato curioso, Eggers dijo que su intención nunca fue que La Bruja fuera feminista, y por más que intentaron mantenerse objetivos en cuestión de la temática, fue una inevitabilidad. Además, aunque también hay una crítica implícita hacia las barbaridades que el hombre puede llegar a cometer por la falta de razón a raíz del fanatismo religioso, personalmente creo que es más un ingrediente tanto para la autenticidad de la historia como para contribuir siendo otro ejemplo de opresión.

 

Georges de La Tour, Santa Irene y la extracción de flechas de la pierna de San Sebastián, 1638
Santa Irene y la extracción de flechas de la pierna de San Sebastián (1638), de Georges de La Tour
La Bruja (2015)
La Bruja (2015)

Y precisamente, es pertinente destacar la atención prestada a ciertos detalles por parte del director. Con el objetivo de crear una atmósfera auténtica, no solo se investigó el vestuario y las locaciones, sino que el mismo diálogo está estructurado con el estilo lingüístico del inglés de Nueva Inglaterra a mitades del siglo XVII. Además, visualmente Eggers optó por una paleta de color de poco contraste, fríos, y con el uso de luz natural. Además, el director explicó que la pintura costumbrista y paisajista del siglo de oro holandés, así como los claroscuros de Rembrandt, algunas obras de Georges de La Tour, y en particular las Pinturas Negras de Francisco de Goya, fueron una fuerte inspiración, con muchas tomas siendo referencias a estas mismas pinturas.

The Witch
La Bruja (2015)
El aquelarre (1798) de Francisco de Goya

Es decir, que para quienes critican a la cabra en La Bruja al calificarla como “fuera de lugar”, “caricaturizada”, o “absurda” en relación con la historia, me parece que simplemente ignoran su origen, y su rol en la construcción de la misma, así como su complementariedad con el resto de los elementos tanto narrativos como visuales en el filme.

La Bruja no es la típica película de terror. Si bien, tampoco es una obra maestra, cumple su cometido al ser inteligente, al generar incomodidad sin caer en los ofensivos atajos que abundan en la vergonzosa categoría del cine de “terror” (así, entre comillas). Visualmente sobria en sus colores pero abundante en sus referencias y en su ambientación, logra narrar la lucha, y triunfo, de una joven oprimida para convertirse simplemente en una mujer libre.


FICHA TÉCNICA:
Título: The Witch (2015) / La Bruja
Director: Robert Eggers
Guión: Robert Eggers
Edición: Louise Ford
Fotografía: Jarin Blaschke
Música: Mark Korven
Arte: Andrea Krystof
Cast: Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Kate Dickie, Harvey Scrimshaw, Ellie Grainger, Lucas Dawson, …
País: Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Brasil

La Bruja no es terror: es feminismo
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