Adentrándose en territorio desconocido y en colaboración con TK3 Inc. y Dynamo Pictures, Inc., Nintendo presentó tres cortometrajes en el 2014 Tokyo International Film Festival, ambientadas en el mundo de una sus franquicias más recientes: Pikmin.

Estos tres cortometrajes, producidos por el mismísimo Shigeru Miyamoto y dirigidos por Masaru Matsuse, son historias simples y llamativas, muy al estilo de los cortos de Pixar o Disney, a su vez que son un honesto homenaje a su propia franquicia

Los Pikmin son pequeñas criaturas que podría describirse como un híbrido entre planta y animal, con hábitos y actividades similares a los de las hormigas, pero con más carisma y personalidades propias. El Capitán Olimar, un ser proveniente del planeta Hocotate y que tan solo mide alrededor de 3 cm. de altura, funge como un guía que los coordina y dirige para recolectar enormes tesoros en el planeta en que se encuentran. Estos tesoros generalmente son objetos utilizados por humanos.

Sobre la concepción de las historias de los cortos, Miyamoto comenta que algunas de estas ideas surgieron en base a preguntas muy sencillas que solía hacerse de vez en cuando, como: “¿no sería divertido si un Pikmin hiciera esto?”, o “¿qué pasaría si hubiera un Pikmin aquí mismo?”

Aunque tanto los videojuegos como el cine son medios audiovisuales e incluyen muchos elementos similares, el proceso de creación para los proyectos es muy diferente, pues el propósito de cada uno es distinto.

El propósito de estos cortometrajes, titulados The Night Juicer, Treasure in a Bottle y Occupational Hazards, es expandir el universo ya establecido por los videojuegos existentes de Pikmin para enriquecerlo, dotando a las criaturas con más personalidad al verlos interactuando con objetos reales, enfatizando la temática de la colaboración y el trabajo en equipo.

The Night Juicer
Sirviendo como introducción y con una duración de apenas 2 minutos, se presenta una situación sencilla en la que los Pikmin, quienes observan al Capitán Olimar prepararse un jugo con lo que ellos creen es uno de sus compañeros, aunque en realidad solo es un vegetal de apariencia muy similar. Haciendo pequeños homenajes y jugando con la malinterpretación, The Night Juicer es más un “gag” para sacar algunas risas, a la vez que se presenta el tono y en parte la personalidad de estos seres, y la preparación de la bebida como una referencia a su aparición en el juego de Pikmin 3 para Wii U.

En cuestión de contenido, en realidad, no hay mucho qué decir.

Treasure in a Bottle
Trata sobre la aventura de un Pikmin que, por intentar conseguir una canica azul que se encuentra dentro de una botella, él termina atrapado dentro de la misma. Lo que sigue son las consecuencias hilarantes con sus fallidos intentos de escape, y el apoyo que recibe de los otros Pikmin para poder salir de su problema.

Contrario al juego, aquí no se encuentra el Capitán Olimar (ni el “jugador”) para dirigir, coordinar y guiar a estas pequeñas criaturas para cumplir su objetivo. Al colocarlos en esta situación donde son ellos quienes deben idear la solución, se les logra dotar de una individualidad, inteligencia y personalidad que bajo las reglas del videojuego no se logra resaltar completamente.

Cargado con más referencias al gameplay en sus títulos, como la utilización de las habilidades propias de cada especie de Pikmin, o el uso de la roca-bomba y el traslado final del ítem, Treasure in a Bottle es una forma sutil, cómica y llamativa de tratar temas como los peligros de actuar sin pensar en las consecuencias, los beneficios de la colaboración y el trabajo en equipo.

Occupational Hazards
El más largo y sobresaliente de los cortos, con una duración de 13 minutos, nos presenta al Capitán Olimar dirigiendo a una gran y diversa cantidad de Pikmin recuperando materiales de una máquina excavadora abandonada.

Es la historia que más se asemeja a una misión de los videojuegos, y sin embargo, es la que más se divierte con la variedad de situaciones en las que coloca a los personajes.

Es también la que más referencias hace al juego, desde la forma en que el Capitán organiza y dirige a todos los Pikmin, como las diferentes habilidades de cada uno de ellos (los amarillos son resistentes a la electricidad, los rojos son resistentes al fuego, los blancos liberan fluidos tóxicos), su característica animación al morir, el uso y funciones de la nave como recolectora y analizadora de los objetos, así como la aparición de un Fiery Blowhog y del emblemático Bulborg rojo. Hay incluso referencias a Super Mario, franquicia creada por Miyamoto y sin duda la más famosa de Nintendo.

Aunque el segundo corto también utilizaba un objeto de procedencia humana, es aquí en Occupational Hazards donde queda un poco más claro ese mensaje sutil, “por debajo del agua”, de que el planeta que se está explorando es la Tierra en un futuro donde los humanos, por el descuido de su propio ambiente, han quedado extintos. Además que hace referencia a una de las características más destacadas de los videojuegos, que es la de explorar y buscar estos mismos tesoros humanos, pero vistos desde un punto de vista completamente diferente (tanto por la perspectiva de nuestros diminutos protagonistas, como por el tema de la preservación ecológica).

Estos cortometrajes nos muestran lo que es posible realizar si se experimenta con la relación creativa entre dos medios que, aunque audiovisuales, funcionan de maneras muy distintas.

Es una forma de expandir el universo ya creado por los videojuegos de Pikmin, jugando con las posibilidades en otro formato, pero conservando los mensajes y temas universales presentes en su producto original.

Y además, es una muestra de lo que Nintendo puede llegar a conseguir de la mano con un colaborador adecuado, pues abre la posibilidad de que, tal vez en un futuro no muy lejano, podamos estar viendo nuevos proyectos de calidad sobre alguna de las otras franquicias con las que estamos familiarizados.

Pikmin, la colaboración y la interacción
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