Langosta

SHORT-SIGHTED WOMAN: Back then, he didn’t know how much it hurts to be alone – how much it hurts when you cannot reach to rub pain ointment on your back and you are constantly in pain.

Yorgos Lanthimos nos presenta en The Lobster un mundo con reglas tan específicas como absurdas: cualquier persona adulta que se encuentre soltera por un largo periodo de tiempo debe ingresar al “Hotel”, donde tendrán 45 días para encontrar una pareja; de no cumplirlo, serán transformados en el animal de su elección.

Siendo el primer largometraje en inglés para el director griego (conocido por Dogtooth y Alps), The Lobster es una sátira sobre la presión social por encontrar pareja, y la misma como presunto fin para la felicidad del ser humano.

LangostaCon esta singular premisa, Lanthimos nos lleva a este Hotel, con las reglas previamente mencionadas, y es a través de la misma con la que discretamente se mofa de el acto mismo de búsqueda de pareja. Todos los solteros ingresados a esta institución poseen una característica predominante con la cual se identifican y definen ante los demás (por ejemplo, David, el protagonista, tiene miopía, una de las chicas tiene sangrados constantes de la nariz). Son precisamente estas superficiales características las que definen quién se relaciona con quién: compartir el mismo defecto significa que son “almas gemelas”, acorde a su percepción. Esto es un reflejo de cómo, en nuestra realidad, frecuentemente son elementos tan triviales, como el gusto por la música o el color de los ojos, los que nos hacen decidir sobre con quién “somos compatibles” y con quién nos relacionaremos. Y particularmente en el caso del hombre que cojea (Ben Whishaw) y David con su primer pareja, nos muestra qué tan ridículas mentiras puede uno llegar a vivir con tal de no quedarse solo.

También (aunque tal vez no intencionalmente) se puede comparar con las dating-apps y el cambio en las interacciones humanas con la llegada de las nuevas tecnologías, donde en nuestros perfiles presentamos nuestras características más sobresalientes, usualmente realzadas, distorsionadas o completamente inventadas, con tal de ser vistos más atractivos para cualquier potencial pareja. El hecho de que los simples gustos en común dicten que las personas son compatibles, sin siquiera haber interactuado físicamente, es un reflejo de cómo hemos ido perdiendo nuestra habilidad para relacionarnos significativamente con los seres humanos que nos rodean.

LangostaLas reglas con las que se rige el Hotel son absolutamente absurdas, y sin embargo, son seguidas por todos sin ser cuestionadas (“tiene perfecto sentido” dice David). Esto debido a que, como sociedad, crecen siendo educados bajo estas mismas normas. Solo cuando se distancian y salen al mundo exterior es cuando pueden comenzar a percatarse de qué tan ridículo es lo que consideraban normal. No obstante, incluso cuando David huye y se encuentra con el grupo de rebeldes en el bosque, donde presuntamente viven en completa libertad, irónicamente, solo están estableciendo otro tipo de reglas opresivas. No cabe duda que no se puede vivir en anarquía total, se requiere de cierto orden para que la sociedad funcione, por lo que hay límites que se deben establecer. Si estas reglas son absurdas, ridículas o con propósitos que no son claros, eso ya es una cuestión aparte.

También, el hecho de que la forma de ganar más días sea cazando a aquellos rebeldes que han decidido “escapar” de estas normas y disfrutar libremente de su soltería, hace alusión al estigma que como sociedad se impone a aquellos adultos que por propia decisión optan por mantenerse solteros, castigo aplicado a raíz de las mismas absurdas presiones de las que The Lobster se está burlando.

LangostaLa pareja formada por David y la mujer miope, por más auténtica y romántica que queramos percibirla, resulta una farsa, toda vez que ésta sigue basándose en la atracción por características superficiales que en realidad no son lo que compone una relación. Cuando al final pretende herirse para perder la vista, también, poéticamente, refuerza la noción de que permanecerá “ciego” ante el funcionamiento de estas relaciones. Por supuesto, Lanthimos concluye el filme de forma abierta, por lo que esto quedará ultimadamente a la interpretación del espectador.

Finalmente, no es una descalificación a las relaciones en sí, sino a la falsedad en la que las hemos envuelto. Es reconocer las mentiras y reconocer la absurdez de nuestras acciones en la búsqueda de una relación, para precisamente, vivir con más autenticidad nuestras relaciones en el mundo real.


FICHA TÉCNICA:
Título: The Lobster (2015) / Langosta
Director: Yorgos Lanthimos
Guión: Efthimis Filippou, Yorgos Lanthimos
Edición: Yorgos Mavropsaridis
Fotografía: Thimios Bakatakis
Cast: Colin Farrell, Rachel Weisz, Léa Seydoux, Ben Whishaw, John C. Reilly, Olivia Colman, Ariane Labed, …
País: Irlanda, Reino Unido, Grecia, Francia

The Lobster y nuestro absurdo concepto del amor
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