To The Bone

Sea en el cine, la televisión, o cualquier otro medio, hay temas que resultarán controversiales siempre que se intente retratarlos. Tal es el caso, entre otros, de los desórdenes alimenticios.

Al momento de representarlos en la pantalla, los creadores corren muchos riesgos: que no se presente de manera realista, que se presenten datos equivocados sobre el padecimiento, o peor aún, que consciente o inconscientemente terminen glorificando lo que buscan prevenir (ej. 13 Reasons Why y el suicidio).

La recepción de To The Bone por parte de muchos críticos y de muchas personas no ha sido muy favorable, refiriendo prácticamente todas las razones anteriores, en algunos casos sin argumentos sólidos que sustenten dicha crítica.

Sin embargo, todos parecen olvidar un pequeño detalle: la mayor parte de la historia que vemos en pantalla viene de la propia experiencia de la directora Marti Noxon. Entonces, ¿están criticando que su propia experiencia con desórdenes alimenticios no fue lo suficientemente realista?

To The Bone
Marti Noxon con Lily Collins

En To The Bone, a pesar de la evolución y el desarrollo de la protagonista Ellen, ella no experimenta un “final feliz” en el que su anorexia simplemente desaparezca y que sus relaciones personales se arreglen por arte de magia a raíz de esto. No se trata de la enfermedad en sí, sino de los efectos que estos tienen en Ellen, quien al final es el vehículo de Noxon para volcar su propias vivencias.

To The Bone no es una película que te brinde ese desenlace de cuento de hadas para hacerte sentir bien contigo mismo, pero sí una que ofrece la esperanza para que un individuo se motive a salir adelante en vez de estar buscando la salvación milagrosa (eso sí, con ayuda profesional).

Ciertamente es imposible plasmar todas las realidades posibles en un solo personaje o en una sola historia, y no hay duda que no es la mejor idea para sobrevivientes o para aquellos que viven con algún desorden de este tipo el ver la película, pero lo que sí se puede hacer es llevar el tema a la mesa.

Tal vez To The Bone fracasa en ser un after-school special sobre la anorexia y la bulimia, pero en ningún momento ese fue el punto del filme. El objetivo de Noxon era retratar lo que vivió, sin tapujos ni sobredramatización, para que el tema de los desórdenes alimenticios volviera a ser parte de la conversación del público. Desde ese punto, cumplió lo cometido.

To The Bone no es un after-school special
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