Dos días, una noche

SANDRA: Everytime I feel like a beggar, a thief coming to take their money. They look at me, ready to hit me. I feel like I’m hitting them too.

Tras restablecerse de un padecimiento que la había dejado alejada del trabajo por un tiempo, Sandra Bya (Marion Cotillard) se entera que en su ausencia se realizó una votación, ordenada por Jean-Marc (Olivier Gourmet) a través de su jefe M. Dumont (Baptiste Sornin), para que los 16 empleados decidieran si preferían trabajar horas extra con un bono de 1,000 euros, o si preferían que Sandra conservara su empleo. Esto a consecuencia de que la empresa se ha dado cuenta que puede realizar su trabajo de la misma forma con menos personal, especialmente en estos tiempos de dificultades económicas y con alta competencia por el outsourcing en otros países.

Tras una confrontación con M. Dumont con ayuda de Juliette (Catherine Salée), éste le permite que se efectúe una segunda votación, esta vez sin presión por parte de Jean-Marc, quien aparentemente se había comunicado con los empleados y había estado presente durante la ronda de votaciones.

Durante dos días y una noche, y con el apoyo de su esposo Manu (Fabrizio Rongione), presenciaremos el trayecto de Sandra para convencerlos de votar por ella, y través del mismo iremos viendo la realidad social y económica de la que todos son víctimas.

Dos días, una nocheCrítica al capitalismo:

Si nos hacemos la pregunta de quién es el villano en los hechos que vemos en pantalla, podríamos erróneamente decir que son los compañeros de Sandra, pero desde el punto de vista de los directores, el villano en la historia de Two Days, One Night es la mala aplicación del sistema capitalista y los efectos del deterioro económico que esto ha provocado, sobre todo, en la clase trabajadora. Aquí, todos los personajes aparecidos en el relato son víctimas de este sistema, el cual los pone a competir unos contra otros, obligándolos a tomar decisiones que los perjudican a ellos o a sus compañeros, mientras que los jefes y la clase más alta se encuentra intocable en este aspecto.

Independientemente de la propia opinión que tengamos sobre el capitalismo o algún otro sistema económico, hay que recordar que estamos viendo una obra en la que los autores plasman su ideología y punto de vista a través de los personajes y las situaciones en las que ellos deciden colocarlos.

Empatía y solidaridad:

El sistema capitalista coloca a las personas en una lucha persistente para poder sobrevivir económicamente, volviendo a los integrantes de la sociedad en entes egoístas. Cuando Sandra se acerca a cada uno de sus compañeros, la mayoría se niega en un principio escudándose con el argumento de que ella “no se pone en sus zapatos”. Algunos tienen más de un empleo para poder cubrir sus gastos o pagar sus servicios, otros necesitan el dinero para pagar la educación privada de su hija, mientras que otros simplemente lo requieren para realizar ampliaciones o remodelaciones. Y a pesar de que le piden a Sandra que considere la situación en que ellos se encuentran, pocos son los que se ponen a pensar en la situación de ella (y si lo dicen, es simplemente por cortesía y como parte de su excusa).

Un ejemplo de los perjuicios del sistema y un ejemplo de clara empatía lo podemos presenciar con Timur, uno de sus compañeros y coach de un equipo infantil de futbol, quien estalla en llanto cuando ella lo busca para pedirle su voto, pues se arrepiente de haber votado en su contra anteriormente.

Otro de ellos, Alphonse, acepta que no puede tomar la decisión porque su contrato es temporal y sabe que eso significaría que ella tomaría su lugar. Irónicamente, “ponerse en sus zapatos” es lo que Sandra termina haciendo al final: tras la votación le ofrecen el puesto, pero a cambio de no renovar el contrato temporal con el que cuenta uno de sus compañeros; es aquí cuando Sandra nos muestra su crecimiento al tomar una decisión pensando en las consecuencias que ésta podría tener para Alphonse (tanto ella como el público suponemos que se trata de él), asumiendo así la necesidad de emprender la búsqueda de otro empleo, a pesar de todo el trayecto recorrido para convencer a sus votantes.

Dos días, una nocheBúsqueda de identidad:

Podemos interpretar la historia como una parábola sobre la búsqueda de Sandra por su identidad tras lo sucedido con su depresión. Como a mucha gente, ella define su identidad con base a lo que se dedica (su empleo, en este caso). La necesidad y esfuerzo que hace por recuperar su trabajo es en realidad la búsqueda y el cuestionamiento de su propia identidad. 

SANDRA: I don’t exist. I’m nothing. Nothing at all!

Al ir confrontando a cada uno de sus compañeros y aprender un poco más de sus situaciones, también a la vez Sandra va comprendiéndose un poco más, llegando a esta realización cuando se encuentra en el automóvil con su esposo y Anne cantando “Gloria” en el radio, y permitiendo de esta forma que la historia llegue a su desenlace al momento en que decide no aceptar la oferta laboral. Está rechazando lo que en algún momento pensó que era su identidad, pero comprende que esa búsqueda aún debe continuar.

Globalización, mano de obra barata en tercer mundo:

Una de las razones por las que la empresa toma la decisión de no contratar de regreso a Sandra, es porque la situación económica se los dificulta, pues otros países ofrecen el mismo trabajo pero con mano de obra más económica. El outsourcing, sin importar la calidad del empleo y ofreciendo sueldos muy bajos que no corresponden con el esfuerzo realizado, pero que legalmente son permitidos y que las grandes empresas eligen por resultarles en un gran ahorro de dinero.

Dos días, una noche

En Two Days, One Night tenemos un filme que aprovecha la historia de Sandra Bya para contarnos una parábola sobre la continua búsqueda de identidad, y se excusa de ella para realizar una voraz crítica a uno de los sistemas sociales y económicos más presentes en nuestra actualidad.

Tal vez el espectador no simpatice con la ideología política de los autores, pero al menos nos extienden estos cuestionamientos para hacernos reflexionar sobre los efectos que tiene en nuestra realidad.


FICHA TÉCNICA:
Título: Two Days, One Night (2014) / Deux jours, une nuit / Dos días, una noche
Directores: Jean-Pierre, Luc Dardenne
Guión: Jean-Pierre, Luc Dardenne
Cinematografía: Alain Marcoen
Edición: Marie-Helene Dozo
Cast: Marion Cotillard, Fabrizio Rongione, Pili Groyne, Simon Gaudry, Catherine Salée, Baptiste Sornin, Olivier Gourmet…
País: Bélgica, Francia, Italia, Países Bajos

Two Days, One Night: parábola sobre el capitalismo y la identidad

¿Qué te pareció?