Los niños lobo

TEMAS:

El respeto a la identidad de los hijos:
Una vez que se mudan al bosque, Hana les hace saber a Yuki y a Ame que son libres de decidir si prefieren vivir como humanos o como lobos.

Esto es algo que los padres generalmente olvidan cuando están criando a sus hijos y es uno de los mensajes más importantes en Wolf Children: lo mejor que un padre puede hacer con su hijo es permitirle caminar su propio camino y ofrecerle su apoyo incondicional en lo que éste necesite. Incluso si tú como padre no te agrada el camino que están tomando o “en lo que se están convirtiendo”, debes de respetarlos y dejarlos ser, pues es parte de la búsqueda por su propia identidad: ellos deben descubrir quiénes son realmente, y eso es un derecho fundamental del que no se les puede privar.

A Hana no le agrada que Ame haya elegido “desechar” su humanidad para vivir como lobo completamente y que haya decidido convertirse en el guardián de la montaña, especialmente porque esa decisión involucra que ambos se separen. A pesar de esto, ella comprende que la decisión es solamente de él: el rol de ella era criarlo y guiarlo (lo cual ha hecho más que adecuadamente), y su función ahora es la de apoyarlo incondicionalmente en lo que siga de su vida.

Los niños lobo

La identidad y pertenencia social:
El “lobo interno” de Yuki y Ame puede verse como aquello que los diferencia de sus compañeros, pero que a la vez los hace únicos. Su desarrollo y sus intentos de encajar en la sociedad en que se encuentran pueden interpretarse como una alegoría a cualquier integrante de alguna minoría social, o cualquier persona que posea alguna característica que sienta que lo “excluye” de su convivencia con los demás.

Si lo relacionamos con nuestra vida social, uno puede aceptarse como es o puede intentar ocultar ciertas características para “aparentar” ser como los demás miembros del grupo. Estos temas son explorados en Wolf Children y aunque parezca que solo Ame es el que acepta su identidad como lobo, esto no es del todo cierto. El arco del personaje de Yuki termina cuando le confiesa a Souhei su identidad de lobo y él, en vez de rechazarla, la acepta tal cual es. Yuki aún tiene mucho camino por recorrer y probablemente ante la sociedad continúe ocultando esa parte de ella. El lobo sigue siendo parte de su identidad: es algo que ella no puede negar y que Souhei comprende y acepta, lo cual lo convierte en una persona vital para su futuro.

Wolf Children promueve nuestra libertad de tomar las decisiones que queramos, pero nos invita especialmente a aceptarnos como somos.

Los niños lobo

Retrato de la maternidad / paternidad:
Cualquier persona que haya vivido la responsabilidad de criar a un hijo (o ser alguien que tenga la suficiente empatía como para identificar dichas emociones en sus propios padres) puede conectarse emocionalmente con el trayecto y las situaciones en las que se ve involucrada Hana.

Wolf Children hace que el espectador se identifique con las dificultades y las responsabilidades de la crianza, los buenos momentos que no se olvidan, los errores cometidos, los incontables sacrificios que se hacen en su favor, las enseñanzas y lecciones sobre el funcionamiento del mundo en que se encuentran, e incluso el indescriptible miedo de perder a uno de ellos.

Pero sin duda uno de los temas más complejos conlleva el comprender lo que viene después de ese proceso, y es algo que no se acepta con facilidad: cuando llega el momento en que las labores de maternidad / paternidad ya no son necesarios. Es un proceso difícil de llevar para cualquier persona, pero es importante experimentarlo en obras de ficción como éste filme para comprender que es necesario dejar que los hijos continúen su camino libremente, sin seguir interfiriendo en sus vidas.

Wolf Children y la responsabilidad parental

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